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Repaso

Esto es bonito, miranos, mientras jugamos a enfriarnos los sentimientos con las manos, sentinos, cómo nos dedicamos a hacer otras cosas en lo que se deciden, oínos, cómo nos reímos del mundo y de tanta babosada romántica que no viene al caso, tentanos, que bien podríamos terminar juntitos y abrazados a una ilusión, medinos, hay apenas dos centímetros entre nuestras bocas, marcanos, que vamos a dejarnos caer en las manos de lo incierto, correnos, que si nos movemos más lento nos arrancaríamos el aliento a mordidas, creénos, somos de nuevo un par de niños ilusos bailando la danza de las ganas, abrinos, esta es la realidad que habíamos olvidado en el tren de lo imperfecto.

Aquí no se trata de llegar temprano, se trata de llegar a tiempo.

El Brindis (Quelagrán)

Otro año más llega a su fin, y como siempre llega el momento de hacer el recuento de lo vivido, hacer el balance entre lo ganado y lo perdido, para limpiarnos el alma y dar un paso adelante hacia un nuevo presente.

Este año no ha sido fácil sino todo lo contrario: ha sido cuesta arriba y lleno de altibajos y pruebas, y dentro de todo, se nos hace más difícil encontrarle saldo positivo a lo vivido. Se hace necesario entonces en este punto, dejar todo atrás y cerrar el capítulo ya escrito, encontrando entre lo dicho y lo hecho las lecciones de vida que nos permitirán en este nuevo inicio reencontrar el camino y sobre todo, empezar a caminar nuevamente convencidos de lo que somos y lo que queremos ser algún día.

Es bien sabido que jamás podemos seguir caminando sin perder algo de nosotros mismos en el camino y así, siempre existe la necesidad propia de sacar algo de todo para no quedarnos vacíos. A veces se gana algo y se suma a lo que ya poseemos, y otras veces simplemente lo que se pierde se compensa con lo aprendido. A veces entendemos en el momento y a veces pasa el tiempo sin que lleguen las respuestas. Pero aunque parece que la lección llega tarde, lo cierto es que siempre llega a tiempo, nunca antes, nunca después.

Todo tiene su lugar y su momento, y así como el mundo no se detiene, nuestras vidas tampoco y se nos hace necesario enfrentar cada etapa como viene cuando se presenta, vivirlo todo al máximo cuando llega, sufrirlo todo sin reservas y reír hasta que ya no podamos. No limitarnos, no rendirnos, no dejar algo dentro para mañana, porque mañana lo único que quedará será despertar del sueño de la rutina y el acomodamiento y seguir caminando.

Y así como el tiempo pasa y las situaciones cambian, también la gente cambia y cualquier momento vivido anteriormente parece mejor que el presente. Todo es parte de nuestra necesidad constante de vivir atados al sentimiento ingenuo de un momento donde quizás éramos menos conscientes de nuestra propia situación y las circunstancias las percibíamos con la inocencia de la juventud que poco a poco dejamos escapar resignados a seguir la corriente de las cosas y a ser parte de la masa que se derrite todos los días bajo el sol de lo común y corriente. Creernos y tragarnos el cuento de que somos felices siendo esclavos de nosotros mismos.


Es complicado agarrar nuevamente el ritmo y retomar el camino que creíamos nos llevaría a nuestra felicidad porque es probable que muchas de las cosas vividas parecen alejarnos cada vez más de nuestro objetivo principal. Pero a veces es necesario entender que si "el fin justifica los medios", es probable que lo único importante sea, al final de cuentas, no desfallecer ni perder el rumbo hacia ese fin que a veces parece tan lejano. Todo cambia, y en este mundo lo único constante es justamente eso: el cambio. Por eso es casi seguro que todo plan tendrá siempre algo que no salga perfecto y que se nos escapará de los manos, pero dentro de todo, ¿no es eso lo emocionante de la vida?, ¿no es acaso la vida una gran interrogante, un gran "no sé" al que cada uno puede darle una respuesta?

A veces se pierde y eso es lo que da miedo. Nadie dijo que todo sería gratuito y a veces se hace necesario pagar algo para seguir en el juego. Perdemos, soltamos, despedimos, volteamos, nos movemos, cambiamos las cartas y las piezas toman nuevas posiciones. La gente que hoy está se va y nueva gente entra en nuestra vida. Todo implica cuestionar, todo implica cambiar, todo implica renovar y con esto, fortalecer la convicción sobre las cosas que no vemos, pero que sí sentimos y que alimentan nuestro espíritu. La incertidumbre seguirá como siempre jugando sus cartas y lo peor que puede pasarnos es quedarnos escondidos en las manos del miedo. Ese es el único error no permitido, porque todos los errores cometidos son al final de cuentas complicaciones que nos permiten saber qué es lo correcto y qué es lo que queremos. Lo bueno y lo malo, al final de cuentas, son algo muy relativo.

Todo está en nuestras decisiones. Todo se enmarca, gira y funciona de acuerdo a nuestras decisiones. Construimos la vida con puras decisiones porque somos los únicos artífices de nuestro destino y corresponde a nosotros y a nadie más, elegir un camino y seguirlo. Pero dentro de toda decisión, lo más importante será la convicción que sólo llega cuando el amor nos mueve y nos orienta. El amor nos guía aunque a veces toma formas que no comprendemos porque también el amor se pone a prueba él mismo. El amor sufre y llora, pero también goza y fortalece el alma. El amor se renueva y también cambia de piel. El amor evoluciona y con el tiempo lo llena y todo y está presente en cualquier decisión que tomamos. No se puede negar el amor en nosotros, ni se puede negar cuando deja de estar presente o se pierde o se muere. El amor es una decisión en sí, pero también es un modo de vida, es estar emocionado en todo momento, es estar dispuesto, es querer vivir y querer estar vivo. El amor es entonces, el motor que no nos deja quedarnos quietos, y la única fuerza que nos aleja de la muerte hasta que estemos listos para morir por la única razón válida: por el amor mismo.

Es necesario encomendarnos al amor y creer en él para siempre y más hoy que dejamos el pasado en el pasado, como un exorcismo voluntario que eche fuera los demonios, los fantasmas y los pesos que nos mantienen atados a nuestras imposibilidades y tristezas.

Hoy todo es nuevo.

Hoy hacemos borrón y cuenta nueva y nos replanteamos las ideas. Hoy renovamos compromisos y pactos que en algún momento vimos morir en la cama de la indiferencia o la resignación. Hoy creemos que todo es posible y no descartamos la posibilidad de ser mejores personas. Hoy abrazamos la creatividad que creíamos muerta bajo nuestros títulos y nuestros conocimientos, hoy aceptamos que sabemos muy poco de todo y firmamos el contrato con la felicidad que aún no conocemos pero que sabemos, nos espera a la vuelta de cualquier esquina.

Hoy bailamos, hoy comemos en los brazos de la emoción y el sentimiento compartido de agradecimiento porque sabemos que de alguna forma todo va a estar bien tarde o temprano. Hoy nos aferramos a la esperanza de un abrazo sincero, a la fe de una sonrisa y sus buenas intenciones, hoy corremos y saltamos y celebramos y gritamos y aplaudimos y soltamos todos los problemas que se alejan con el sonido de una dulce carcajada.

Hoy estamos seguros que nada es seguro, hoy sabemos que al final de cuentas siempre hay algo que nunca sabremos porque el chiste no es entender sino aceptar dice Arjona y con esta excusa emprendemos nuevamente el vuelo.

Aquí probablemente habrá menos caras cada año, y probablemente habrá una palabra menos cada año, y un abrazo menos cada año, y un plato menos cada año y un sueño menos cada año. Pero si hay algo que nunca faltará será siempre un nuevo año y con él, una nueva aventura para los que se apunten como hoy estoy seguro se apuntan ustedes, a vivir lo que sea que toque, con la ilusión de vernos nuevamente renovando contrato el año que viene.

Brindo finalmente con ustedes y por ustedes por que Dios, o la fuerza suprema en la que crean, nos guarde en este nuevo amanecer y nos permita encontrar la felicidad suficiente cada día para abrir los ojos al día siguiente y nos libre de quedar estancados en los rumores del pasado.


¡Feliz nuevo año!
(que no es lo mismo que Feliz Año Nuevo)

Diciembre Intoxicado [23]

In december drinkin horchata [...]
Here comes a feeling you thought you'd forgotten
Chairs to sit and sidewalks to walk on
- Horchata
Vampire Weekend

De decir por decir, esto se ha vuelto de hablar por hablar, de sentir lo que sea que le sirva a uno para sentirse mejor, que no necesariamente implica sentirse bien. De cantar por cantar, cualquier cosa que suene a silencio, de teclear sobre las teclas de la ingratitud, de pensar sin pensar, de romper lo que sea que sea necesario para encontrar nuevas piezas para el armatoste de ilusiones que nos transportan por la vida. Bienvenido a diciembre.

De querer por querer sin saber si uno quiere, de compartirse las alegrías y dejar el llanto aparte, de secarse los labios frente al frío, de moverse por las calles serpenteando por los lugares menos pensados, de hacerle frente al miedo con más miedo, de recordar y repasar y aprenderse bien los momentos. De correr rapidito, de decir lo menos posible y escribir lo más imposible.

Una pelea contra uno mismo, de eso se trata diciembre, de amarrarse a una silla y prenderse fuego a ver quién lo salva, de amarrarse a un cohete y explotar en el cielo de una noche estrellada que no sea el cielo común de todos los jueves. De abrazarse menos, de besarse menos, de quererse menos, a distancia, de alejarse lo suficiente como para provocar algún encuentro repentino, para revolver los ánimos y confundir las pasiones, para examinar, para recrear algún milagro de reunión mágica que dure poco pero que valga le pena. De conversar con fantasmas, de entregarse al grano de esperanza que nos mantiene arrejuntados. De buscar algún aguinaldo pagado puntual en la sonrisa de algún ángel.

Se nos cae diciembre de la repisa, se nos quiebra y para mientras yo sigo escribiendo lo mismo, las mismas palabras, los mismos lamentos, las mismas emociones y aunque siempre hay algo que se entiende diferente y no como debería, nada cambia, todo ceteris paribus.

Habrá que incluir nuevamente diciembre en el recuento de los daños, un mal necesario, agregarlo como depreciación entre las cuentas de este año, promoverlo a Gerente General del caos y pagarle los intereses por anticipado del préstamo del próximo año.

No se hable

Aquí no se hable más de amor
ni sus implicaciones melodramáticas;
aquí no se hable más de sus sonrisas ajenas
o de los efectos colaterales de esa miel amarga.

Aquí no se hable más del despecho
o de esas acciones voluntarias
que atentan contra los propios intereses amorosos,
ni de sus amigos ni de sus intentos de amistad.

Aquí no se hable más de la inocencia
ni del despertar de las cuestiones existenciales
típicas del joven promedio
que no sabe qué jodidos quiere.

Aquí no se hable más de lo hablado
de lo dicho cuando no se quería decir algo
de todo lo perdido, de lo que ya no se rescata,
de todo lo que nunca has podido creer
y que te mantiene del otro lado de la puerta.

Aquí no se hable más de tus intentos baratos
ni de tus deficiencias sentimentales
ni de tu poco interés por resolver el problema
ni de tu incapacidad para amar de una vez por todas.

Aquí no se hable de todo, ni de mucho, ni de poco,
ni de un intento de traer algo a colación
que nos termine de barrer las ganas
y nos reviva la batalla.

Que si me bajo de la silla
es para llorar un poco mientras me pasa el desencanto,
es para esperar que decidás bajar conmigo
y re-hacernos el amor que no está en el escenario,
para que dejés de hacer caras cuando oigás esa canción
que te trae recuerdos que preferiría que no recordaras
y que antes, mucho antes, fue mi favorita.

Buscando víboras

Todavía no sé que busco.

Después de tanto buscar víboras en todo esto, he descubierto que al final de cuentas la única víbora que siempre se ha movido entre nosotros soy yo. El único veneno que nos mata es el que fluye de mi boca.

Algo huele mal.
I think I smell a rat...

Ayer

No lo viste, pero así fue, como dice la canción: así fue. Te ocupaste de la gloria barata, de la victoria contra aquel gigante en tu cabeza, contra el fantasma de los dimes y diretes de la gente propagandística, maximizadora, amarillista y desocupada. Te sentaste a satisfacer tus necesidades de soledad. Te encerraste en tu cuarto a emborracharte por 3 meses. No lo viste, pero así fue.

No te viste, pobre diablo, luchando contra las mentiras que tanto creíste, rompiendo espejos, quebrando lágrima contra lágrima, cavando el hoyo de tu propia tumba, palada tras palada, una necesidad incesante de enterrarte vivo. Oir y sentir sin pensar. Creer. Lamentar. Lamer las botas de la resignación, inventarte el agua azucarada y de paso, un par de catástrofes catastróficas, destruir un par de mundos. Invadir. Conquistar.

Vos sos la mierda de mis deseos, yo soy tu consciencia defraudada. Yo soy la vergüenza y el desencanto, el cargo de consciencia, el remordimiento, la ira, las ganas. Los dientes rotos contra el suelo, eso de irse de fiesta no es lo mismo que irse de boca. Es de entender y descifrar, no de salir corriendo, no de tirar el primer golpe cuando el puño de otro te golpea la cara. El primer golpe es el que cuenta porque después de eso estás desarmado.

No lo viste, pero así te lo creíste. Nunca entendiste. Sacaste tus conclusiones, bolsa de basura, fiesta anunciada, calaveras y diablitos: sueños rotos.

Nunca, de los nuncas, juzgués lo que no está en tus manos, lo que es de alguien más. Rompete las tripas, arrancate las alas, comete las uñas.

Juntémonos: ahora sos vos el imbécil.
Juntémonos: ahora sos vos todo lo contrario.
Juntémonos: ahora hacete una chibola, amarrate la trompa, comete las uñas, comete las uñas, comete las uñas. Aguantá el cuentazo. Meté la cola entre las patas, agachá la carota de payaso, encojé las orejas, meté la cabeza en el freezer.

Tan bien que estábamos ayer, ¿va?

Prueba

Voy a dispararme justo en medio de los ojos.

A ver si te das cuenta.

Yo soy tu silencio

Golpes al corazón, corazón,
letras como martillos
ideas que no se disuelven

golpes al corazón, corazón.

Ideas recurrentes,
siempre hay algo que me da miedo.

El fantasma,
la manzana de tu discordia,
tu manzana de la discordia,
mis ideas recurrentes.

Yo soy silencio
duele a veces, sólo un poco
cuando me ataca tu nada,
pero yo soy silencio,
yo soy
tu silencio.

Cargo la culpa,
de vivir unas cuantas vidas paralelas
de existir sólo en una porción de tiempo
de no entender todo lo que pasa aquí adentro...

sigo cargando la culpa.

Te prometo ser valiente
te prometo aguantarme como los machos
te prometo no leer más entre líneas
y si lo hago, no parpadear
no decir una sola palabra
no sentir un solo golpe furtivo
no temblar ante la oscuridad que se viene
no decir una sola palabra
no decir una sola palabra.

Aquí me quedo esperando a que volvás
aquí me quedo deseando que regresés
aquí me quedo esperando a que pase.

Te prometo ser valiente
te prometo ser valiente.

No digás nada, ya lo sé todo.

Así no fue, te lo digo de frente:
siempre hay algo que nos quedamos,
siempre hay algo que callamos,
siempre hay algo que se nos pasa
y que creemos que no es importante.

Después de 30 intentos
he aceptado que se me olvidó el password...

mirá cómo son las cosas...

Algo corre

Importa decir un poco o decir nada. Comentarlo al menos, sacarse el demonio de a poquitos. Importa que te importe o que me importe más de lo que creo que creés. Que sea una lectura pordiosera o una escritura pretenciosa.

Yo me tomo un trago amargo y mis dedos hacen pedazos el mundo. Yo exploto.

¿Qué importa más: que tenga que decirte que lo siento o que sienta que tengo que decírtelo o sentir algo de lo que te dije?

Maniquís de vitrina. Vitrina empañada. Murmuraciones y malinterpretaciones. Yo soy tan error como cualquier otro de tus errores. Estoy perdido, sin encontrar el rumbo.

Tú sonreís, yo me despedazo, mirá.

Tú me besas, yo me desato, mirá.

Tú me tocás, yo me desvanezco, mirá.

Es necesario recuperar el rumbo, el ritmo. Es necesario que yo deje de pensar y de dibujarte donde nunca estás. Es necesario dejar de dibujarme donde siempre estás o donde estás siempre. La simetría es una ilusión, yo soy una ilusión.

Yo escribo porque me gusta, escribo porque tengo que hacerlo para purgarme los demonios. Yo escribo porque supongo que si leés, es porque no me leés. Aquí lo importante no es que me entendás, es que me leás.

¿Querés saber de qué se compone mi amor?, ¿querés ver dónde lo tengo?, ¿querés sentirlo en las manos?

Yo soy el impotente de los sueños, el infame aguerrido, el macabro susurro de lo irreparable.

Yo soy la línea que te separa de alguna fantasía irresponsable, de algún juguete, de alguna sonrisa sin compromiso. Yo soy el que lee fotos y las re-inventa, el que se sienta a esperar que todo desaparezca. El que se somete a los disparates del corazón muerto, a sus fantasmas, mañas y chucherías.

Yo soy el que se inunda de sospechas, el que se quiebra las esperanzas contra el viento, el que te ama más allá de lo que quisiera o de lo que nunca creyó que podría amar a alguien.

Yo me tomo un trago más, brindo en tu nombre, me quedo callado: te espero en la puerta.

La foto de mis desilusiones

Si es quien creo que es
y
veo lo que creo que veo...

si me siento siquiera un poco
como siento que me siento...

si pienso cualquier cosa de repente,
si creo que no quisiera creer lo que creo que creo...

si estás jugando con fuego y pecando de inocente...

si yo me hago el loco y sonrío para esconderme

si hago caso omiso de lo demás y me pierdo

si desentierro la inseguridad de mis peores tiempos
si me maquillo las ideas y parece que todo va bien

si estás allá y yo acá queriendo verte

si te desconozco
más que nunca

si no te puedo ni ver a los ojos

si me vas quemando las intenciones

si no me sorprende que no me sorprenda

si sé lo que no tenía que saber en un principio
si mis cálculos me fallan

si mis deducciones fueran algo correctas

si mis dudas se justificaran
si el pasado me acecha
si el pasado me señala
si el pasado me apuñala la espalda
si mis fantasmas me jalan los pies por las noches

si hacés como que nunca supiste
si hacés como nunca importó

si el mundo es una cosa y yo otra
pero tú sos algo que no está entre nosotros

si te dividiste entre lo que sé y lo que no conozco
si te veo y ya no te miro
si te miro y ya no te creo
si te creo y ya no me alcanza
si me alcanza y ya no te creo
si te creo y ya no te miro
si te miro y ya no te veo
si da lo mismo verlo todo desde afuera
o desde adentro

o esa puta gana tuya de ser otra cosa que no conozco

yo y mi puta gana de que todo sea como siempre

yo y mi puta gana de seguir en lo mismo

yo y mi puta gana de ver lo que no existe
de pensar lo que no existe
de sentir lo que no existe

yo y mis ideas,

estas mis ideas tan putas, tan re-putas, tan re-contra-putas

estas mis putas tan ideas
y esta mi intención derrotada
esta mi herida tan expuesta

esta la foto de mis desilusiones.

Me gustás

Me gustás mucho muñeca
definitivamente es eso
y aunque no sé exactamente cuánto
sólo sé que no importa
porque no hay salida.

Me gusta olerte por todos lados
sentirte por todos lados
traerme algo de ti
cuando nos despedimos.

Que me besés el cuello,
que me mirés fijamente
cuando me mordés el labio,
sentirte absorbiéndome el alma
abrazándome como queriendo
perpetuar el momento
mezclar nuestras carnes,
conectar nuestras ganas,
olvidarnos del mundo,
fundirnos para siempre,
porque esto es para siempre,
tú sabés que es para siempre.

Que me mirés sonriendo
como si no supieras que te amo
como si yo no supiera que me amás
como si esto nunca hubiera empezado,
como si el tiempo transcurrido
fuera apenas un segundo.

Me gusta llevarte a todos lados
tomada de la mano
o agarrada de mis pensamientos
colgada de mis ideas.

Sos la posesión más preciada de mi cabeza
la memoria más clavada entre mis recuerdos
la esencia de todo lo que quiero
y con lo que jamás soñé si quiera.

Te amo, para qué decir más,
sos la letra de mis canciones
la razón de mis poesías
la inspiración más sublime y completa
todo lo que se esconde detrás de las nubes
todo lo que se encierra en las burbujas del amor
que suben lentamente al cielo
y que estallan mientras yo me voy quedando dormido.

Te voy a soñar,
no puedo hacer más,
no quiero hacer más
patoja canela,
patoja ilusión, corazón de melón,
sensualidad divina
mujer de mi vida.

Te voy a desear para siempre,
hasta que algún día encontremos
el balance y el punto de equilibrio
para saldar estas nuestras deudas con la sociedad
este nuestro compromiso moral
de vivir tan de lejos
esta intimidad tan cercana de amarte.

porque por eso

porque soy malo,
porque quería sentir que todo estaba bien,
porque me sentía tan solo,
porque nunca tuve tanto miedo de perderte,
porque no entendía, porque no te terminé de entender,
porque sentía que no sabía qué sentir,
porque pensé más de lo que tuve que pensar,
porque supuse,
porque no sabía sobre qué estaba parado
porque no me creí capaz de aguantar,
porque no sabía quién era quién en este juego
porque no me enteré de qué lado estaba
porque toda la vida yo soy el que te limita (o así parece al menos)
porque no te puedo querer menos
porque me sentí débil
porque soy un mentiroso delirante
porque me invadió la paranoia,
porque creí que no sabía qué terminar de creer,
porque pensé que no importaba
porque sentí que lo importante era tranquilizarme
porque ya había fumado demasiado
porque sigo siendo la misma mierda de sentimientos impulsivos
que se quemaba los brazos y arañaba las paredes
porque fui egoísta, porque no me importó tanto,
porque soy hipócrita y me duele ser sincero
porque nunca terminé de entender lo que estaba pasando
porque todo se me estaba viniendo abajo
porque tuve un colapso nervioso,
porque llevaba 3 noches de desvelo y hoy tomé demasiado café,
porque no te amo lo suficiente,
porque no te creo lo suficiente,
porque no pensé que ella se diera cuenta,
porque no pensé que te fueras a enterar,
porque no, porque sí, porque tal vez,
porque no me importó que te importara,
porque no me importó que le importara a alguien,
porque entre todo esto me sentí demasiado importante
porque no voy a poder dormir esta noche,
porque tenías sueño y hablé de más y dije lo que no quería decir,
porque no dije lo que querías que dijera,
porque no dije lo que ella te dijo,
porque no soy ella
porque no soy ellos,
porque ella no es yo,
porque soy una basura mordida,
porque estaba celoso,
porque me traicionó la curiosidad,
porque sólo quería seguir fumando,
porque no tenía algo más que hacer,
porque tenía que darle la encuesta,
porque no tenía a quién más preguntarle
porque supuse que éramos amigos
porque malinterpreté todo, como todos,
porque ella si es tu amiga
porque yo no soy honesto
porque siento tanta rabia,
porque me siento un poco perdido,
porque me inunda la tristeza
porque las paredes no son transparentes,
porque tenía su teléfono,
porque tenía que darle la encuesta,
porque no pensé en otra cosa toda la mañana,
porque lo planié durante toda la tarde
porque no tuve el valor de decírtelo en su momento,
porque ella te lo dijo antes que yo,
porque tengo trompa y sabe hacer ruido,
porque no encontraba otra salida,
porque no te lo quería decir,
porque no me lo querías decir,
porque nadie me lo pudo decir,
porque todo siguió el rumbo que no tenía que seguir,
porque mi problema ya no era mío (sabés que soy un cerdo egoísta)
porque sigo teniendo algo de rabia,
porque yo también me sentí traicionado
porque en la cafe ibas a estar tú,
porque todo pesa más de noche
porque ya todos estábamos cansados
porque no sabía a dónde ir mientras esperaba,
porque la noche es oscura,
porque el sol brilla sobre todos
porque tú no te animabas a decírmelo todo de una vez por todas,
porque de alguna manera sentí que aunque creí conocerte por completo
había algo que no conocía y me sentí celoso,
porque ya estaba cansado del desgaste
porque no parecía terminar la espiral descendente
porque tal vez era necesario,
porque todo tiene un motivo y su razón de ser
porque no entendí ese dicho de "todo en su momento"
porque no quería ponerme a tomar,
porque no tomo,
porque no puedo tomar,
porque no me gusta tomar (el cuerpo entiende las indirectas)
porque no me aguantó el aguante,
porque no podía creer que estaba ahí pasando por algo que no sabía qué era
ni por qué me preocupaba tanto,
porque no sabía que estaba ahí desde un principio
porque no podía creer que terminé parado ahí mientras tú no estabas
porque no sabía quién sabía y todos sabían que yo no sabía o que sabía poco
porque según ella era mejor que no me contaras
porque ahora tengo miedo que nunca me contés nada (otra vez)
porque escribo y me cuesta respirar
porque tú sos más práctica
porque no me pude resignar a quedarme callado,
a que te quedaras callada y que todos nos quedáramos callados,
porque no capto y no he aprendido
porque soy shute y me gusta meterme en lo que no me importa,
porque todavía siento algo de rabia,
porque no se me pasaba,
porque sigo temblando después de todo
porque tenía ganas de llorar y no podía
porque todo se me está saliendo de control
porque te traicioné vilmente
porque no me merezco tu confianza
porque soy víctima y victimario
porque no hay cómo definir esto ni siquiera con un diccionario
porque todos tienen algo que yo no tengo
porque tú también sos celosa
porque tú hubieras preferido que no te contara
porque tú hubieras preferido no contarme
porque no te importa, ya te pela, no hay clavo
porque no sabía si era importante, si pelaba, si había clavo
porque hasta tu mamá lo supo y yo ni enterado
porque te quiero y estoy enfermo y no quiero ir al doctor todavía
porque me siguen temblando las manos
porque pensé que todo se podía ir al carajo
porque tu amiga sabe más de nosotros que nosotros
porque yo no sé nada de nosotros,
porque tú no sabés nada de nosotros,
porque en la luna ya no cabemos
porque todo tiene que terminar con mis palabras de por medio,
porque yo soy así, porque no te creo que te creo,
porque quería irme a Xela o hacer algo en La Montaña
porque sigo sintiendo rabia pero ahora quiero llorar
porque allá afuera no hay nadie
porque aquí adentro sigo estando solo
porque todo esos me dejaron de hablar
porque todos esos me dejaron hablando solo
porque si me oís no me oís bien
porque ni yo me creo lo que digo
porque todo es una falacia
porque tengo miles de excusas bajo la manga
porque siempre reacciono desproporcionadamente,
porque ella es tu amiga y no la mía
porque importa más que él se sienta bien aunque yo me pudra por dentro
porque no tengo corazón ya, porque estoy llorando,
porque pela como me sienta yo
porque no me bastó con que me vieras a los ojos
porque no me bastó con que él te viera a los ojos
porque yo suelo escribir pajas para decir mucho sin decir algo,
porque tengo miedo siempre,
porque todavía me siento vulnerable
porque llevo un maldito año deprimido y no logro enterarme por qué
porque se me han estado apareciendo algunos fantasmas
porque no tengo la más mínima idea de qué estás sintiendo
porque ella es como tú y te entiende mejor que yo
porque ella sí es tu amiga y no como la otra que por lo menos fue honesta conmigo
y se hartó un poco de que yo me sintiera puro pendejo de arriba para abajo
sintiendo que todos me miraban, suponiendo que todo estaba bien,
creyendo que de alguna manera esto era un mal sueño
porque de alguna manera puede que te guste todo esto
porque ella me escuchó un momento y no me juzgó y me explicó lo que le explicaste
porque así son los amigos al final: una mierda
porque todos somos víctimas de nuestro propios deseos
porque cuando me lo preguntaste te lo dije y no te lo negué
porque me dijiste que te traicioné cuando tú fuiste tan sincera
porque nunca me enseñaron las reglas de querer
porque la vida no tiene manual de usuario
porque soy el dueño de este blog que se llama "desqueriendo"
porque soy un niño descompuesto, un irreverente impulsivo
porque esta enfermedad que me mata es amor del puro,
porque te quiero hablar y me enoja que estés durmiendo
porque te dormiste antes que termináramos de hablar
porque si digo sus nombres me estallaría la cebeza
porque te estallaría la cabeza a ti,
porque ya no confío en nadie, porque todo lo que pasamos parece lejano
porque tú sos así y yo así,
porque tú me lo preguntaste antes de habérmelo preguntado,
porque no supe qué decirte y dije todo
porque se lo vas a contar a tu mamá y a tu verdadera amiga
porque ella te come viva pero te gusta,
porque ya todo valió y se fue al carajo
porque te tengo que decir algo antes que te despertés
porque ya nunca vas a confiar en mí ni en la otra por contarme
porque ya nunca me vas a ver con los ojos que me quieren
porque ya no me vas a llevar a ningún lado porque no te sentís cómoda con esto
porque ya no me creés creyéndote
porque tarde o temprano no me lo vas a perdonar
porque te conozco
porque me conozco menos que a ti
porque todo lo tuyo me interesa pero a ti no te interesa que me interese
porque cuando leás esto te vas a enojar todavía más
porque no va a importar nada más que esto cuando me volvás a hablar
porque no importa si nunca hubiera logrado desahogarme
porque todo te da pena
porque sos una mala amiga y le hiciste tanto daño a él
porque rompiste un corazón que no existe
porque quemaste un sentimiento que nunca ha estado ahí
porque no puedo trabajar bajo estrés
porque me siento como poseído y cargo el chamuco metido entre ceja y ceja
porque me odio porque me odio porque me odio porque me odio
porque no me dio chance de hablar de otra cosa
porque tú no podías dejar de pensar en el daño
y yo no podía dejar de pensar en mis uñas
porque tú no podías dejar de sentir mientras yo no sabía cómo sentirme
porque se me escapó de las manos la gana
porque me quería quitar la gana
porque se me dio la regalada gana
porque si te llamo ahorita no me vas a contestar
y porque no sé cómo me vas a hablar mañana
porque me aguanté y creo que no te dije cómo me sentía
porque creí que era conveniente hacerlo mientras tú hacías tu parte
porque creí que esa era mi parte,
porque los dejamos atrás todo el camino recorrido
porque hay pequeños detalles que hacen grandes diferencias
porque lo tuyo no se compara a lo mío
porque no puedo dejar de escribir lo que me pasa por la cabeza
porque ya no me importa sonar bonito ni que esto sea poesía
porque estoy loco
porque te amo y no sé a veces qué esperás de mí
ni cuándo esperás que lo haga
porque mientas me duren los ojos te voy a seguir viendo inocente
porque soy un inconsciente,
porque nada de lo hablado importa
porque qué más da si mañana estamos vivos
porque hoy la cagué grueso por no medirme
porque sólo quería quitarme el peso de encima
porque tú no querés entenderme y sólo querés que yo te entienda
porque no sé qué estás pensando, si estás pensando en mí
o si en serio estás dormida
(y si estás dormida, también me odias en tu sueño)
porque sé que en algún momento vamos a hablar del tema
porque el daño ya está hecho
porque a golpe dado no hay quite
porque te prometí que te iba a amar para siempre...
porque ahora no sé qué viene
y estoy desesperado y no sé y no sé y no sé y no sé y no sé...

porque pudiera seguir escribiendo toda la noche y al final, ¿qué diferencia haría?
¿todo va a seguir siendo igual?
¿alguna vez vas a perdonarme por la razón que sea que me querrás perdonar?

Quiero una tarde con el diablo

quiero ir a conocer al diablo, una tarde de estas, invitarlo a una coca o una sprite, dependiendo de mi humor y la humedad.  quiero verlo a la cara y charlar quitándome finalmente la máscara.  quiero hablar con él de cómo llego a ser tan grande psicólogo, administrador, analista y mercadólogo en tan poco tiempo, y que de paso me dé un par de tips.

quiero sentarme en la banqueta de su barrio, que de seguro será un lugar tranquilo y apacible, templado y lleno de niños corriendo (que de seguro estarán volando barrilete para estas épocas... sí, claro...), no habrán ahí suicidas, ni asesinos, ni psicópatas, ni mártires, ni políticos, ni idiotas de banco.  quiero ver la tarde caer mientras hablamos, ahí sentados, de amores, de pasiones y de hobbies. y cuando esté con el diablo, entre risas y versos, quiero poder verlo a la cara y expresarle lo simpática que me parece su idea.

yo no espero ser el más grandioso ser que jamás haya existido.  quién sabe hasta dónde podré jamás llegar.  sólo quiero una tarde con el diablo, para que mañana cuando despierte otra vez en mi infierno, ya no me sienta tan mal al verme al espejo.

no es que pretenda darle la espalda a Dios, aclaro, es sólo que el deseo de dejar de odiar y empezar a vivir es mi afán número uno, es mi arma más potente, es mi motor para estar vivo, y éste sería mi primer paso en ese rumbo.

Psicópata enamorado

cómo sintonizar una vida, cómo hallar la frecuencia exacta y la estación para ver desde otros ojos y sentir con otro corazón.  dónde se encuentra el agujero perfecto por donde fluyan dos filosofías distintas al unísono y en doble vía.  cómo unir dos intenciones, dos modos, dos mañas. cómo sincronizar dos latidos, dos ilusiones.

cómo entender y aceptar que no entiendo lo que acepto, porque para esto no hace falta entender algo y si lo acepto es probable que no lo entienda. 

cómo hago para vivir lo que no he vivido.

cómo hacerme el loco respecto a lo que creo sentir para sentir que siento algo que no sé si siento.

es suficiente saberlo-- no me convence la idea.

y es que es la idea la que me ha venido sobrando; lo que quisiera es algo de lo que me ha venido faltando: convicción.

que si yo hiero sin querer herir, el despecho desesperado se me empieza a encaramar otra vez.  soy nuevamente una mierda de sus deseos.  como siempre.

aquí estoy con ese gran signo de interrogación tatuado en los ojos.  ella a la defensiva, yo, a lo indeciso.

y cambian mis planes de un momento a otro, y a veces sólo quisiera tenerla a lo clandestino y a lo mal visto.  otras veces quisiera abrir su suave pecho con un hacha, sacar suavemente su corazón, meterlo a mi boca y masticarlo por toda la eternidad, para que ella habiendo recibido su merecido, tenga su venganza en mi remordimiento infinito al masticar por siempre sin poder tragar nada.

soy una mierda de mis deseos también, quizás eso es lo que ha cambiado.

mi psicópata-infante-enamorado interno ha venido a jalarme los pies esta noche.

Mínimo

mínimo.
tan mínimo como la mosca terca que se instala en mi cuarto
para ver televisión desde mi rodilla.

así me siento: mínimo.

tan mínimo que escribo en minúsculas,
y a pesar de lo que yo mismo pudiera creer,
no me importa.

La seguridad

La seguridad: una neblina densa, esa nada con forma, ese hielo sobre el que uno se para bajo el sol de medio día. Ahí está uno, luciéndose en su seguridad gélida, en su seguridad durita  y perfectamente cúbica. Ahí está uno, con el pecho hinchado y las nalgas firmes, sobre su hielito de seguridad, haciéndole frente a todo... bajo el sol de medio día.

Pero como la misma historia del pendejito del ingenuo Ícaro que quizó llegar al sol y se le aguaron sus alitas, así también lentamente, casi imperceptible, el hielito se va derritiendo. El hielito se va haciendo agua.

La seguridad es así. Un día cualquiera se derrite, y generalmente es de poquito en poquito. Lentamente va viendo uno cada vez más lejos el sol. Cada vez se siente uno menos cerca del "algún día" prometido. Llega el momento en el que uno ve para el suelo y se encuentra uno sobre el charcote de su seguridad derretida.

Me pregunto si el chiste es buscar otro hielo, ir saltando de cubito en cubito, o si finalmente se trata de buscar algo que no se derrita.

El mero mero mero

Yo soy este, el de las piernas cutas cutas cutas
el moreno sabrosón, negro paqué mis tenis,
el trompudo barb'echivo, el necio concupicente,
mal cayente, cuestionante,
celoso mordido, tonto egoísta.

Yo soy el de las nalgas paradas paradas paradas
el de los ojos como los de su nana,
el de la sheca de su tata,
el del incesaestandarmóvil a más de 70,
el que dibuja y escribe, el que escribe lo que dibuja
el que escribe sobre lo que dibuja cuando escribe.

Yo soy el del café fuerte fuerte fuerte
sin azúcar, así amargo me gusta
con las ganas partidas por la mitad,
con imágenes perturbadoras en la morra,
con más de alguna palabra siempre en la boca,
con la pura gana de chingar a flor de piel.

Yo soy el que llega tarde tarde tarde,
al que todos tienen que esperar porque llega tarde
el mero inconsciente, el burlón y el carenalga,
el que batalla contra el mismo todos los viernes,
el que se desaparece cada vez que puede
para regresar con cara de chompipe el lunes
medio desvelado o desvelado y medio.

Yo soy el de los pretextos textos textos
el de las muladas hadas hadas
el de los blogs, el del twitter,
el Jorge Más irreparable:
el de la mera desesperación ambulante.

Ese soy yo... desqueriendo para siempre... 
dando vueltas... oxidado decadente,
buscando algún día cumplir mi macabro plan,
mi veintiúnico plan,
mi plan infinito:

estar completamente solo (con ella).

Viviré hasta que me muera

Creo que el asunto radica más bien en el hecho de que finalmente nadie puede "quitarme la vida". Es decir, la vida no es algo futuro (por más que insistamos en "vivir" un segundo adelante del que estamos viviendo), la vida no es una promesa o un sueño, porque finalmente lo que no se ha vivido no puede ser parte de nuestra vida. La vida es el camino recorrido, la experiencia, la vivencia, la memoria. Todo lo que soy está representado por lo que he hecho o lo que he dicho, por todo lo que la gente que me ha visto y ha tenido algún contacto conmigo sabe o recuerda de mí. Más allá de la memoria no puedo existir. Todo momento vivido está guardado en la memoria de alguien, incluyendo la mía. Esto es la vida: cada segundo pasado, cada letra pasada que da forma y sentido a éste texto, eso es la vida, cualquier forma o representación mía que confirma mi existencia. Pero la existencia por sí sola, no es la vida. La vida es el momento y cada momento depende de muchas variables que existen fuera de mí y que, al conjugarse, conforman un momento que a su vez existe porque alguien puede recordar que pasó. Eso es la vida, insisto, lo pasado, porque el presente, en el momento siguiente es pasado, y es entonces donde se considera vivido, y finalmente todo eso vivido, es la vida en sí.

Nadie puede quitarme todo lo que he vivido; nadie puede borrar o negar mi existencia porque las memorias de las personas que se han movido por y sobre mi camino, la confirman. Entonces, decir que alguien puede quitarme la vida es absurdo porque el futuro no está vivo hasta que es pasado.

A qué quiero llegar: éste es mi momento, ésta es la época que me tocó vivir, todo lo que hago y digo y vivo, es un ladrillo en el muro infinito de la historia. Después de esto no hay algo para mí. Antes de mí no había tampoco algo para mí. Nací en este pedazo del lienzo sobre el que Dios pinta el desarrollo de su creación, sobre el que hemos venido pintando la decadente historia de la humanidad. Aquí no hay algo dicho y yo tuve finalmente (para bien o para mal) la suerte si es que tal cosa existe, de nacer en éstos momentos tan convulsionados y suicidas.

No puedo negar mi existencia porque aquí estaba el segundo anterior y estoy el segundo que le sigue. Mi vida es mía y cada paso que doy me lleva irremediablemente a un sólo destino: la muerte.

Vivir sobre (no bajo) la convicción plena de que todo es simplemente como debe ser (sin cuestionar algo con un incrédulo "hubiera"), lo lleva a uno a entender que la vida no se teje bajo los lineamientos de una fuerza suprema llamada destino, que nos mueve y nos lleva a su antojo a expensas de nuestra voluntad. En el primer año de la universidad, recibí clases con un Ingeniero que nos aseguró a todos los presentes durante su cátedra, que lo único que diferencia al ser humano de cualquier otro animal o entidad viviente, es la voluntad. Todo pasa de acuerdo a la voluntad de uno mismo, porque todo lo que hemos hecho nos lleva irremediablemente (como decía antes) a un sólo final. Podría entonces cuestionarse, por ejemplo, una violación, pero basta con ir un poco atrás y darse cuenta que la violación no llega más que por las elecciones hechas uno o mil pasos atrás... ahora, ¿y los niños violados?... es cierto... la voluntad, para funcionar en la construcción de la vida, requiere un ingediente más: la conciencia. Pero no es de eso de lo que hablo. Hablo de vivir la vida.

Yo soy libre cuando entiendo que la libertad nunca es compartida, es personal, aunque obviamente afecta a los demás y sus propias libertades. La libertad de un pueblo se construye en la medida en que sus individuos son libres. Yo soy libre. Yo hace tiempo elegí creer en Dios, pero no en el suyo, porque no creo en el dios con forma de megatemplo, ni en el dios que permanece colgado y muerto en una cruz por las eternidades de lo eterno: creo en el amor. Dios es mi libertad, mi libertad es Dios: Dios es mi libertad para amar. Dios es mi decisión, mi cuestionamiento, mi convicción. Creo en el amor y su poder vital. ¿Qué ha hecho ese Dios en mí?, me ha dado fuerza... me ha movido a aceptar la vida como es, a aceptar para provocar mi segundo siguiente, que al siguiente, será parte de mi vida. ¿Qué haré el segundo siguiente?, tengo que vivir el segundo actual para averiguarlo.

Mi vida es de Dios, porque Dios es todo lo que se mueve en mí y es todo lo que existe a mi alrededor. Todo es producto de alguna forma de amor y Dios, al final de cuentas, es amor. Mi vida es mía pero yo soy Dios y Dios habita en mí y Dios vive a través de mí. Si el ser humano dejara de existir, ¿dejaría de existir Dios?, es decir, ¿quién o qué sería Dios si nadie finalmente creyera en o supiera de Su existencia?. No podemos negar a Dios, porque todo lo que existe es Dios. Me refiero a Dios como la energía que encierra todo más allá del entendimiento humano limitado.

Lo que me pase un segundo después es entonces la voluntad de Dios, porque es la suma de todas las voluntades "existentes". La voluntad de alguien que tiene conciencia, de alguien que conoce lo bueno y lo malo, es la voluntad de un dios y dado que todos somos Dios, la voluntad de uno es la voluntad de Dios.

Si en el segundo siguiente, o en el que le sigue o en el que vendrá después de éste o del que le seguirá a él, resulta que dejo de vivir, será entonces porque la voluntad de Dios se ha cumplido y mi vida habrá dejado de escribirse, pero no por eso dejará de existir. Mi vida seguirá presente en la memoria de todos los que en algún momento confirmaron mi propia existencia a través de la de ellos y gracias a la de ellos. Dios me guarde, Dios es mi fuerza, Dios no me va a salvar si la decisión y la voluntad de Él no contempla la continuación de mi vida, de mi existencia. No porque esté predicho, sino porque mi decisión anterior así lo requiere. Dios pone las cartas sobre la mesa: yo soy quien toma la que mejor le parece.

Es momento de vivir, de seguir construyendo nuestro propio muro, ladrillo a ladrillo, memoria a memoria, momento a momento. Será cuestión de eso que muchos llaman "suerte" y que para mí es finalmente el producto de la causalidad, que siga escribiendo todas éstas mis cosas después de ésto. Porque sé que si mi vida es truncada en algún momento cercano, será mi decisión al final de cuentas la que me lleve a ese momento, porque así debe ser y no existe otra forma en que podría ser mejor.

A veces cuesta entender que sólo existe ésto, éste momento. Que fuera de lo que vivo, no existo. Que mi vida es lo que hago con éste segundo que se me escurre de entre la mano. Que mi vida es esa deuda desgraciada (construída a base de voluntad, conciencia y poca responsabilidad) que me estresa con sólo recordarme de ella. Que mi vida es éste fondo de pensión en el que mis papás invirtieron durante mi infancia, haciendo su depósito de amor a diario. Que mi vida es cada sonrisa que ven estos mis ojos,. Que mi vida son los momentos con mis hemanos, buenos o malos. Que mi vida son los regaños y las felicitaciones y las celebraciones y las fiestas y los desvelos y las llamadas y los puntos menos y las tareas y los proyectos y las fotos y los videos y la música y los libros y la autodestrucción permamente. Que mi vida es esa novia increíble (es que cuesta creerla... CREERLA, no creerle), y sus besos, sus miradas, sus abrazos, su sonrisa, nuestras peleas ridículas (todas) y nuestras "contentaciones" consecuentes. Que mi vida es tomar el teléfono celular, marcar un número y esperar a que conteste alguien en algún lado. Que mi vida es esto: esta palabra, este conjunto de palabras que me han traído hasta el punto que estoy a punto de escribir aquí, ve -> . 

Esto es mi vida y no puedo hacer como si no lo es. No puedo cerrar los ojos y esperar a que me den otra. No puedo sentarme a dormir y pretender que mañana estaré viviendo otra. Mi vida no se acaba, mi vida sigue, tomando forma a cada segundo; lo único que se termina es su construcción, porque aún después de finalizada, sigue existiendo en la memoria de los que me recuerdan (creo que ya hablé mucho de eso). Inclusive, creo que es excitante esto de entender que no hay obra más representativa de uno mismo que su vida. La vida es nuestra propia obra de arte. El artista nunca sabe exactamente cuándo terminará su obra, hasta que termina. No se puede predecir su final porque no depende de algo objetivo, conciso o definido, ni siquiera de la propia decisión del artista. Una obra de arte termina cuando debe terminar, como la vida. La vida termina entonces cuando debe terminar, como una obra de arte.

Creo que debo dejar de engañarme y dejar de permitir que me engañen: debo dejar de tener miedo. En el miedo no existe la voluntad, únicamente el deseo egoísta de perpetuar la existencia, pero en el miedo no se puede vivir, porque la vida implica voluntad y conciencia: disposición. Alguien dijo "Prefiero morir parado, que vivir de rodillas", o algo por el estilo. Creo que fue Zapata. Al final no importa quién lo dijo, sino simplemente que lo dijo y mucho tiempo después estoy acá, tomando sus palabras para seguir viviendo, como la razón única, el fundamento claro, de toda convicción que me permite seguir caminando. No se trata de sobrevivir: se trata de vivir al máximo el momento para completar un buen rompecabezas de memorias y recuerdos. Uno que valga la pena.

Yo elijo seguir viviendo. Seguir viviendo hasta donde me alcance la muerte.
¿Cuándo me alcanzará la muerte?, cuando mi obra maestra esté finalizada, como éste texto, que termina justo aquí.

Fuera de lugar

Aquí me siento fuera de lugar,
indaptado, apartado, en una historia ajena,
secundario, aleatorio, prescindible:

solo.

No comparto esta soledad,
más que todo porque no puedo,
no tengo con quién, eso se siente
y pesa y molesta
y me alborota las ideas...

... me trae volando bajo,
a ras del suelo, casi arrastrando la panza,
casi deseando no estar aquí,
casi deseando despertar
casi deseando no desear algo.

Aquí me abunda el silencio,
aquí me abundan las razones y los pensamientos suicidas,
aquí se me cortan solitas las muñecas
aquí me trago sin querer cualquier cantidad de sustancias
químicas
dañinas
tóxicas
salidas precisas
salidas prácticas

escape necesario.

Me abro las uñas,
me corro los dientes
me extirpo los prejuicios:

te espero sentado en la cafe.

Aclaración (I)

FIJATE QUE
NO ES

LO QUE ES,

ES LO QUE
SIGNIFICA.


ESO ES
LO QUE DUELE.