Estoy enamorado (I)

Estoy enamorado de una sonrisa como la de Julia Roberts. 
Estoy enamorado de una niña como Boo de Monsters Inc. 
Estoy enamorado de una maniática como Catwoman en Batman Returns. 
Estoy enamorado de una mirada como la de Keira Knightley en Pride and Prejudice.
Estoy enamorado de un corazón más grande que el de la chava del video de One More Chance de Roger Sánchez. 
Estoy enamorado de una gitana como la canción de Shakira.

... continuará...

Película

- Ya terminé de ver la película...
- ¿Te gustó?
- Sí... es de esas películas románticas comercialonas que generalmente no me gustan, pero esta tiene algo de historia de fondo... me gustó, fijate... no sé por qué todavía, pero me gustó...
- Qué bueno... es la peor película que he visto...
- Yo pienso lo mismo...
- ¿Y no que te gustó pues?
- Pero eso no significa que sea buena...
- No te entiendo...
- Yo tampoco...

Sin pisto

No tener dinero es convertirse en poesía. Es abrir los ojos, despertar del sueño, levantarse de la cama y salir a pelearse contra la vida.

No es algo bueno porque uno termina con los bolsillos llenos de pura ansiedad. 
Por momentos lo único que queda es el salto amenazador del ojo izquierdo movido por el espasmo que produce el estrés de saberse dejado de cualquier comodidad o lujo. 

No tener dinero implica que los números nuevamente tengan decimales, que no existan ya más los números redondos, que los nombres tengan nuevamente apellidos, que el cariño le brote nuevamente a uno por los medios tradicionales como la boca o las manos o el corazón.

No tener dinero es caminar más despacio y pegado al suelo.

De alguna forma creo que prefiero no tener dinero y seguir maniobrando como pueda este avión sin gasolina, porque de otra forma creo que terminaría comprándome otro iPod.

Necedad

- Dame un beso...
- ¡No!...
- Niña, dame un beso...
- ¡Que no te dije!...
- Mirame...
- ¡No!
- ¿Por qué no?
- ¡Porque no quiero, vaya!

Inconsistente

Asqueado del mundo, mi amor
asqueado de todo,
voy desarreglándome la felicidad
como siempre, caminando,
gota a gota, desangrando
aquel sueño recurrente
de tenerte conmigo para siempre.

Veo inerte mi existencia
contemplo ausente mi estadía,
voy llorando todas las calles que transito
humedeciendo el asfalto estático
vaporizando toda ilusión de verte
bajo el sol de medio día
que me reclama, que me recuerda
que otro día pasé por ahí mismo de tu mano.

Ya no hay flores para regalar
y lo poesía desemboca donde siempre;
ya no hay gracia ni sonrisas,
todo humo, todo a medias,
todo amontonado bajo la sombra
de la desgracia y el infortunio
de querer estar donde ya no me quieren.

Así se me va la vida
esta vida más burra más puta más mula,
la misma que pierde el sentido,
cada vez que la memoria hace de las suyas
y revive una imagen que no volverá a ser cierta.

Son las palabras lo que queda,
la pura voz detrás del teléfono,
las letras encerradas en una ventana
o el correo que va para todos
y que me deja claro que sólo soy 
uno más de la lista que no termina.

No hay más corazón para romper
ni más ilusión para quebrar
ni más promesas para incumplir.

No hay más de nada, ni hay algo de algo;
aquí todo es chatarra procesada,
aquí todo es máscara hipócrita,
aquí todo es llanto a escondidas,
aquí todo es lo de allá que ya no tengo.

Le escribo al vacío y le regalo mis palabras al silencio,
le dedico una canción al pasado
y termino brindando por tu ausencia,
no hay donde esconderse ni cómo olvidarte
no hay tregua, no hay descanso para el corazón
no hay paz para el alma.

Me hago un rollito de ansiedad con cada segundo que pasa,
me hago un perro de la calle, un artilugio de la suerte,
me devuelvo lo que había dado,
me callo lo que había dicho.

Ser poeta no es escribir puras rimas
ni escribir puras patrañas acerca de la vida;
ser poeta es desquitar las penas contra el papel
es teclear las letras del desconsuelo en la pantalla
es contar la historia del fracaso más grande del mundo.

Yo no escribo para que regresés.
Escribo en lo que llegás.

Alicia decadente

Tengo mi conejo blanco,
que me recuerda a cada rato que ya voy tarde
y mi reina de corazones,
esa perra esa que siempre quiere cortarme la cabeza
y una oruga azul
que me cuestiona si soy quien digo ser todo el tiempo
y que me escupe el humo cuando fuma.

Tengo mi pastel para hacerme gigante
cada vez que escribo algo bello
y mi pócima para hacerme minúsculo
cada vez que recuerdo algo más bello que escribí
pero nunca te dije.

Tengo este mi País de las Maravillas
plagado de fantasía y cosas sin sentido
y mi lista de imposibles
y mis ejércitos de naipes dispuestos siempre para la guerra.

Tengo un par de castillos increíbles
y una docena de animales que no paran jamás de hablarme;
unos creando chismes, otros contando chistes
y otros recitando algo de poesía barata.

Tengo la mesa servida todo el día
siempre lista para cuando se me ocurra tomar el té
y si se me antoja, puedo darle vuelta a todo esto
y pintar las rosas blancas por rojas si prefiero.

Tengo todo lo irrealizable y lo absurdo a mis pies
y el infinito de este mundo subterráneo
para hacerlo y deshacerlo cuando quiera.

Pero, 
¿para qué quiero este País de las Maravillas?,
¿de qué me sirve imaginarme lo increíble
lo imposible y lo irrealizable,
y darle forma y materializarlo?

¿Para qué quiero todo esto
si aquí nunca está Alicia?

¿Es que acaso soy yo el Sombrerero Loco,
que espera siempre por Alicia para empezar la fiesta,
o soy yo la Alicia extraviada,
que ya no encuentra más al Sombrero dispuesto
para que siga preguntando por siempre y para siempre
en qué se parecen un escritorio y un pájaro negro?

Esto no es el País de las Maravillas,
no hay maravillas si no te tengo,
si no estás conmigo para dibujarme,
si no estoy contigo para divertirte,
si todo lo que hago se queda en el aire
si todo lo que escribo sigo siendo imposible.

Hoy celebraré el día de mi No-Cumpleaños
y voy a estar bien borracho sobre el reloj averiado
que no ha dejado que pase el tiempo por puro capricho,
porque aunque el mundo siga girando
y las cartas sigan luchando,
yo sigo atascado en la muerte las flores,
yo sigo de luto 
y el té para mientras se sigue enfriando.

Cuestión de fe

La realidad aparente es la que nos embriaga
la que nos hace estar descompuestos todo el tiempo
la que nos incita a dejar los sueños
y cambiarlos por la búsqueda constante 
de las realidades que no creemos.

Titubear, sentarnos a dormir,
soñar puras patrañas y creer puros cuentos
vivir entre dragones y castillos y sirenas;
vestirnos de luto para siempre
para jugar con el filo del machete sobre el cuello
cada vez que no logramos ver la luz brillando.

Extendernos entre nuncas
contemplar la eternidad de nuestras oraciones
corriendo hacia el infinito de un pasado infeliz,
entre las tumbas de los recuerdos bonitos
que cambiamos por máscaras de carnaval sin forma.

Las dudas, corazón, son la verdadera realidad
y las respuestas su objetivo definitivo,
lo único que nos permite seguir caminando;
porque la respuesta no está en el camino
la respuesta no es la solución de los problemas
sino el premio que viene
si no dejás de cuestionarte con cada paso que das
con cada momento que vivís,
con cada golpe y cada caricia que no te guardás
con cada beso que se incinera entre los labios del presente
y la boca de lo que no conocemos,
pero que sabemos, nos pertenece.

Es una mera cuestión de fe
esto de estar vivos y vivir por algo,
y si a eso vamos,
por qué no,
también vivir por alguien.

Password

Qué triste 
o qué feliz (es lo mismo)
que después de todo este tiempo
la contraseña de mi corazón
sigue siendo tu nombre.

Esto de hablar por teléfono...

Tenés razón:
en cada llamada
siento que vas a regresar
que otra vez te tengo
que ya tomaste tu decisión
y todo es bueno de nuevo.

Alargo las palabras,
acorto los silencios.

Después colgás
y realizo inevitablemente
que te fuiste
que te volviste a escapar
que otra vez te pierdo.

Se alargan los suspiros,
se acorta la esperanza.

Calambre

Voy a ir a sacarme un ojo
a extirparme el alma
a tirarme de un puente.

Voy a salir corriendo contra la pared
a ponerme una bomba en las penas
a cortarme los cables.

Voy a prenderme fuego
a volarme los sesos con una letra
a mascarme el corazón con la puerta.

Voy a ir tras de ti sin moverme
a pelear por ti escondido
a hacer como que no he visto nada
cuando he visto de todo
y todo resulta ser
tan solo una burla injusta.