_desquer/endo

Como que ya viene siendo tiempo de cambiar ESA cara...




[ _DESQUER/ENDO ]




Mujercita de Canela y Porcelana

Ay, mujercita de canela
si pudieras tan sólo realizar
cuánto te amo
dentro de todo lo que digo y hago

cuánto te amo
cómo te amo

o tan sólo pensarme
amándote y buscándote en cada sueño
imaginándote
en cada caída vertiginosa, estelar
suspiro y tormenta y paz
humedad: locura.

Sos tú patoja,
morena, flaca,
my love,
my one and only,
muñequita de porcelana
(como las de mi abuelita, ¿te acordás?).

Ronrroneo

I

Es que creo que te me escapás de las manos
cuando llorás sin llorar, sin creer. Solitaria.

Es que no te das cuenta,
sos más solitaria que mi brazo quemado,
que mi nostalgia recurrente,
que este mundo inventado.

Es que no te creés, eso pasa,
primero hacés implosión
y te desarmás para encontrarte.

Yo nunca estoy dentro:
siempre afuera esperándote.

II

Hoy estuve sin ti
y no me encontré por ningún lado
ni en la cama, ni en el baño,
ni en la sala solitaria del cine mediocre,
donde recibí tu llamada
donde te oí perdida.

III

Creo que el fastidio de tus fantasmas
se confunde con la necesidad de los míos.

IV

Nuestros corazones se convencen por momentos,
en otros, se sonrojan...

... casi siempre se comen vivos.

V

Nunca te entiendo. Siempre estoy perdido.

Enjoy the silence

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Enjoy the silence.

Depeche Mode.

Violator.

Conceptualizando: Método Paranóico-Crítico

El método paranoico-crítico es una propuesta elaborada por el pintor surrealista Salvador Dalí. El aspecto que Dalí encontraba interesante en la paranoia era la habilidad que transmite ésta al cerebro para percibir enlaces entre objetos que racional o aparentemente no se hallan conectados.

 

Es el método espontáneo de conocimiento irracional basado en la objetividad crítica y sistemática de las asociaciones e interpretaciones de fenómenos delirantes.

 

Fuente: Wikipedia

La única mujer en la oficina

Me da risa: ella se levanta y todas las miradas se levantan con ella; ella se da la vuelta y todas las miradas se le clavan en las nalgas. Ha de ser difícil ser la única mujer acá. Ha de requerir algo de resignación, vanidad, despiste, ingenuidad y descaro.

 

Igual, supongo que con el tiempo sale callo porque hay cosas contra las que no se puede luchar. Tiene razón mi mamá: todos son iguales.

 

Invasiones

Yo creo que es simplemente amor, fijate vos;
poemas de poemas de poemas

caminata por la tarde
la zona 10 invadida
el eco de una voz viajando ligero

colgado del viento
un Thom Yorke lejano y dolido

la zona 10 invadida.

Yo creo que es simplemente amor, como todo.

Levantando sospechas,
terminándome la última taza de café,

el último cuerpo cae resignado
a media calle,

toda la zona 10 está invadida

policías por doquier comprando cigarros,
policías por doquier ejercitando la mandíbula
desgastando la lengua a pura saliva.

Camino y volteo a ver cada dos segundos.

Pienso en ti, corazón frágil, mi vida,
promesa ajena, requerimiento del destino
(mi propio destino, no se hagan ilusiones)

quiebradientes, trompo y capirucho:
todos a bordo.

No puedo parar de escribir no puedo parar
de escribir no puedo
parar de escribir.

Miro al cielo: no hay más cielo,
sólo letras gigantes y luces.

Luis Palau en cada parada de bus:
creo que dudo un poco de su dentadura.

Y los bares abren temprano, a destiempo, uno sobre el otro,
todos orquestando una sinfonía reguetonera
magaflow, regueflow, diguiflow, peneflow;
augurio de orgías y desfiles de moda,
de gargantas sometidas al guaro,
del despilfarro de los niños precoces sin alma.

Pienso en los narcos, los narcowannabes,
los transeros, los bisneros;
próceres de ésta nación de la muerte.

Pienso en los que andan armados,
cargando su pene de metal y pólvora incrustado en la parte trasera del pantalón;
una Prieto Beretta cuando menos,
lista, presta y dispuesta.

Una 9 milímetros al servicio del capricho
y la necesidad de sentirse bien macho.
Un quiebraculos respetable.

El DJ grita, cuestiona, requiere:
put your guns up in the air like you just don't care!

Cerveza por doquier,
cerveza y ron por doquier: la zona 10 está invadida.

Ahora mi mente está invadida. Pienso en ti.

Regreso de una vez al pensamiento que lleva tu nombre:
mi mente es tuya.
Estoy invadido y tomado
y derrotado y conquistado por tus ejércitos
y tus manos democráticas
y tus pechos de fantasía
y tu sexo publicitario.

Es que tú estás pegada en cada rostro,
tú estás escrita en cada poste,
tú estás bajo cada paso y a mi lado,
tú estás dibujada en cada anuncio.

Tú estás parada en cada esquina
comprando una dosis de corazón para más tarde,
para cuando te mire, para cuando me acerque,
para cuando salga de ésta ciudad podrida
y llegue corriendo a tus labios
y te entregue el brazo desnudo
y tú me des la aguja esterilizada.

Camino. Mi mente está invadida.

La zona 10 está invadida.
Toda esta puta ciudad está invadida.

Sueños irreversibles

-Mi amor, ya no quiero que fumés... se te van a caer los sueños de la frente...
-Éste es el último... igual ya se va a apagar la luna, mirala... cada vez está más oscurita...
-Yo sé... pero eso no importa... dame tu dedito, el meñique, tengo algo de hambrita...
-Baby, pero ya casi no tengo dedo, mirá, todo te lo comiste ya...
-Pero hoy no va a ser mucho... sólo un poquito.
-Mmmmmm... bueno... aaaaaayyy, no... a veces siento que no me entendés...
-¿Cómo así?... ¿por qué me decís eso?
-No sé, patoja... últimamente he estado acumulando muchos frasquitos llenos de celos en el closet.
-¡Ve!, y ¿por qué "muchos"?...
-Porque sí, creo que no has entendido que yo puedo ser bien violento a veces... bien violento y bien celoso. La ventaja que tenés tú, es que todavía tengo la cáscara intacta.
-Pero yo ni te he dado motivos.
-Te falla la memoria, demasiado. No te recordaste que hoy nos era un día importante. Creo que ya no te importo mucho.
-OK... y ¿qué día era hoy pues?...
-Hoy era lunes... hoy me tenías que ir a sacar del cementerio.
-¿En serio?... ¿y cuándo decidimos eso?
-Es que ese es el problema, nunca te tomás lo que te digo en serio, siempre preferís andar con tus hadas y tus duendes... entonces, cuando me doy cuenta de eso, se me cuela el chamuco hasta el corazón y me pongo celoso.
-Mmmm... no te creo que seas tan así...
-No me creés porque no me entendés... es como te digo: a veces siento que no me entendés.
-Pero yo he tratado...
-Sí pero no es sólo de tratar... tú casi nunca me escuchás... apenas si me oís a veces... y muchas veces de esas veces, sólo tratás...
-Pero igual, en la prensa siempre salen nuevas ofertas... te propongo algo: mañana vamos y te compro una camisa.
-Es que no es eso lo que me falta. Mirame la cola, la tengo toda fea ya... hecha huevo...
-Yo te dije que era mejor que te compraras un par de pantalones que esa cola.
-Yo sé... si yo no te echo la culpa de eso porque yo sé que fue mi gusto y mi gana... yo lo que digo es que a veces siento que tú no me entendés...
-Pero, ¿qué querés que entienda?
-No sé... sólo quería cantar una última vez la de "Down Is The New Up" pero tú no querías que yo me quedara ahí... tu querías que me fuera, es más, ni querías que llegara si quiera... es que mirá pues, yo lo que quiero es que me mirés, sólo cinco minutos si querés, pero que me mirés a mí, pero no es sólo de cruzar la mirada con mi cuerpo o mi cuerpo con la mirada: tenés que meterte dentro de mí, date cuenta: yo soy un monstruo y los que son como yo tenemos colmillos en el estómago y en el hígado... tú me has visto los demonios que me cargo dentro y sabés de qué pata cojeo.
-Sí, yo sé... pero empiernate conmigo que si no ya no te abrazo... mirá como está de callado el mundo... ya dejá de decirme esas cosas y dejate querer, ¿sí?, ni modo que por gusto nos subimos hasta el cielo...
-No sé... es que no es la primera vez que me siento así. Siento que estoy solito aquí, que estoy hablando contigo, pero no directamente sino con algo intermedio, una cosa que nos une pero también nos separa. Por un lado nos permite platicar y tocarnos, pero por otro no nos deja besarnos...
-Pero igual, ¿acaso me querés besar pues?
-Sí... la verdad es que sí. Yo todavía tengo la ilusión...
-¡My love! y ¿por qué no me habías dicho antes?... vení para acá... te voy a dar un buen besito... y después, si te dejás, pues podemos hacer un par de travesuras...
-Mmmmm... lo vas a volver a hacer...
-¿Qué cosa?... si no querés aceptarme un beso es tu problema, yo tampoco te voy a rogar.
-No es eso...
-Entonces...
-Es sólo que a veces siento que no me entendés...
-Da lo mismo, niño: yo sólo quiero que dejés de fumar.

Radiohead - Down Is The New Up

Es que me tiene maravillado el In Rainbows...

Maleficios musicales

Al parecer, a aquella alma en pena que se me cruzó en algún momento de mi vida, le pareció chistoso creer que esa era la canción que haría mantener viva su existencia en mi cabeza, como algún tipo de maldición gitana que no pasa, como un encanto fantástico que nunca tendrá final feliz, como algún tipo de grillete atado al pie de un tonto masoquista que no deja dormir los muertos y menos a sus memorias recurrentes. Esas memorias que parecen algún tipo de reflujo del alma que va y viene y revive con las notas de la mentada canción, al punto de volverse un himno en honor de esa materia viscosa que se llama memoria. ¿Por qué insistimos en revivir tantos malos momentos, tantas malas intenciones?

Pues para ese fantasma que ya no significa más que un nombre en una lista de algún top 5 en mi vida, le pareció bonita la idea. Sádica la tipa… gélida, fría, tiesa… muerta.

Ahora viene mi ángel, mi dulce tentación, la que amalgama todos mis deseos, mis fantasías y mis realidades; llega ella y mientras escucha inocentemente la canción, en silencio, empieza a danzar por todo el centro comercial, con los ojos cerrados, con una sonrisa dibujada en su boquita de algodón dando mil vueltas suavemente, casi flotando, casi elevándose sobre mí, para luego descender lentamente y regresar al punto exacto desde donde yo la observo. - Cuando ya no nos queramos, dedicame esa canción –me dice mientras me abraza y me planta un beso de piquito. A continuación cierra los ojos y me lleva entre sus brazos en dirección al cielo, siempre danzando, siempre flotando.

Entiendo que el principio del tormento ha pasado a ser el final de un sueño y el significado toma forma en una historia sin fin. En ésta nuestra historia sin fin.

Yo la miro con los ojos bien abiertos, fijamente, y con el alma sumida en una paz tibia y amarilla. Ella ha roto el maleficio, ella y su vuelo danzante o su danza aérea, que es lo mismo.

En el fondo se escucha a lo lejos: “… hay una cosa que yo no te he dicho aún, que mis problemas ¿sabes qué? se llaman tú… “.

Bailamos, sobre todos, hasta que cierro los ojos y me duermo para despertar jamás.

“… y te me vas con ésta historia entre tus dedos.”