Diciembre Intoxicado I

Conjunto de escritos que en principio eran ideas
y que me encargué de pasar a digital
durante diciembre de 2004
y diciembre de 2005.

I

Llegó diciembre y con él tantas frías celebraciones, tantas luces, tantas metas desiertas, llantos y frustraciones porque el tiempo se ha fugado, tantos suéteres, tantos borrachos emborrachados, tantas contaminaciones y quemaduras; tantas y tantas tentaciones. Y yo en medio de todo, ocupado con mis uñas y mis dientes, con mi fe y mi carne; que no es lo mismo que mi carnosidad o mi encarnación. Hay tantos aparatos en mi aire, en la televisión, en el mundo, en el aire de todos y los días tienen alma nostálgica y de resignación.

II

Caminar no es caminar, es moverse y ya ni eso es aconsejable: a mi mamá le robaron las llantas… y ahora creo que hasta la tranquilidad de vivir o la capacidad de morir tranquila…

III

Como decía, diciembre y sus intoxicaciones, sus contaminaciones, sus mudas putrefacciones, llegaron. Y todas sobre mí, como avalancha roja y verde y amarilla y blanca, como tornado de inmundicia, como peste de celebraciones paganas, como una parte de mi Apocalipsis personal anunciado, ese que se asoma desde que recuerdo, cada año, en la recta final de todo, recordándome mi latente fragilidad, congelándome los huesos con sus temporales, su frío, su ola de muerte invisible y su ejército de martillos disparándole a la espina y lanzándole fuego a las piernas que encuentra en su camino.

Y cada año es más imprudente y abusivo el asunto. Su llegada también.

IV

En las paredes se pintan varios rostros, con ojos de invierno y vestidos de papel de china. Yo trato de mantener en la mirada la misma soledad y el mismo desconcierto, porque finalmente debo aceptar algo: no hay nada que me haga sentir menos sólo que el olor a masa, el olor a pino, el olor a manzanilla, acerrín y pólvora. Los abrazos, los abrazos infinitos, los abrazos llorosos, moquientos y verticales. Esos por otro lado, me matan.

V

Así la paso, así sobrevivo y se me van los días de éste diciembre, terminando el camino poco a poco y sí, totalmente desentendido del daño.

0 comentarios: