No se hable

Aquí no se hable más de amor
ni sus implicaciones melodramáticas;
aquí no se hable más de sus sonrisas ajenas
o de los efectos colaterales de esa miel amarga.

Aquí no se hable más del despecho
o de esas acciones voluntarias
que atentan contra los propios intereses amorosos,
ni de sus amigos ni de sus intentos de amistad.

Aquí no se hable más de la inocencia
ni del despertar de las cuestiones existenciales
típicas del joven promedio
que no sabe qué jodidos quiere.

Aquí no se hable más de lo hablado
de lo dicho cuando no se quería decir algo
de todo lo perdido, de lo que ya no se rescata,
de todo lo que nunca has podido creer
y que te mantiene del otro lado de la puerta.

Aquí no se hable más de tus intentos baratos
ni de tus deficiencias sentimentales
ni de tu poco interés por resolver el problema
ni de tu incapacidad para amar de una vez por todas.

Aquí no se hable de todo, ni de mucho, ni de poco,
ni de un intento de traer algo a colación
que nos termine de barrer las ganas
y nos reviva la batalla.

Que si me bajo de la silla
es para llorar un poco mientras me pasa el desencanto,
es para esperar que decidás bajar conmigo
y re-hacernos el amor que no está en el escenario,
para que dejés de hacer caras cuando oigás esa canción
que te trae recuerdos que preferiría que no recordaras
y que antes, mucho antes, fue mi favorita.

2 comentarios:

Regina dijo...

Eso lo del amor es jodido cuando menos sentís te atrapa y te mata ya sea de felicidad o de desamor, la cuestión es que siempre seguimos tras ese anhelo de sentir la calidez aunque sabemos que hay consecuencias. Saludos!

Abril dijo...

Aplausos miles!!!
Mis respetos, me encanta como escribis.